"Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio". Proverbio hindú

19 de octubre de 2010

EDUCACIÓN PÚBLICA COLOMBIANA: ¿EN CRISIS?


"Libre, y para mi sagrado, es el derecho de pensar… La educación es fundamental para la felicidad social; es el principio en el que descansan la libertad y el engrandecimiento de los pueblos." Benito Juárez

Considero que el Aprender a aprender, Aprendizaje por procesos y Aprendizaje basado en problemas transforman radicalmente la educación. Porque interpretan las diferentes dimensiones del ser humano que están involucradas en la forma como aprende. Igualmente facilitan la comprensión de los procesos de enseñanza y aprendizaje guiando sobre el mejor modo de dinamizar el conocimiento para que el estudiante sea actor en su formación y el docente no solamente un expositor de conceptos sino que le ayude a construir su propio camino para que sea autónomo con la consiguiente capacidad de cuestionar su propio pensamiento, sus posibilidades y sus límites, tomar decisiones y poner en marcha iniciativas.

Desde mi perspectiva personal y como observadora del acontecer nacional: considero que a pesar de todo el legado teórico que existe en cuanto a las nuevas alternativas de cambio y de mejoramiento de la educación en Colombia la realidad dista mucho de estos postulados, sobre todo en la pública. Según el sociólogo Jorge Enrique Vargas:

“El 85 son o serán analfabetas funcionales, por no ser capaces de comprender el significado básico de un texto y hacer inferencias y relaciones a partir de lo leído.
El 85 no saben ni aprenderán matemáticas elementales, entendidas como la capacidad para plantear una regla de tres y manejar fracciones y porcentajes.
El 99 no tienen comprensión crítica.
El 99 no tienen las capacidades matemáticas esperadas para un estudiante de educación básica” (1).

Adicional a ello según datos revelados por el Ministerio de Protección en el año 2006: Entre un 9% y un 10% de los estudiantes colombianos consumen drogas lícitas (alcohol y tabaco) e ilícitas, frente a un 2% que tenía ese hábito en 1993; también señaló que el 80% de los estudiantes en Colombia está consumiendo alcohol y cerca del 46%, tabaco; el promedio de iniciación son los 11 años.

Ante este panorama tan desolador donde se evidencia una crisis en la educación no solo de dificultades en el aprendizaje sino de valores planteo los siguientes interrogantes: ¿Quién es el responsable?, ¿Es posible cambiarlo?, ¿Los nuevos paradigmas del aprendizaje dejarán de ser simples consultas bibliográficas para convertirse en instrumentos de cambio en el pensar y actuar?

Sin lugar a dudas el problema es coyuntural, porque la educación la enseñan y la reciben seres humanos. Con hábitos de vida y valores aprendidos en su entorno familiar. Todos pertenecientes a una realidad superior que se rige por políticas de Estado.

Partiendo del primer interrogante ¿Quién es responsable?: Considero que la responsabilidad no recae en un solo actor, porque en la educación están involucrados: La familia, el estudiante, la institución educativa, el docente, la sociedad y el Estado. Cada uno de ellos en mayor o menor grado incide en el progreso o mediocridad de la educación.

En cuanto al segundo interrogante ¿Cómo cambiarlo?: Pienso que los principales protagonistas que pueden contribuir a ello son las instituciones educativas y los docentes en unión con la familia. También influirá la visión de país que tengan los gobiernos de turno.

Las instituciones educativas son las encargadas de llevar a cabo el proceso formal del aprendizaje. Sin embargo, gran parte de ellas han asumido el rol de simples empresas que contratan personal para dictar las materias del pénsum académico vigente y entregar calificaciones. Relegando la responsabilidad de valorar, acreditar y evaluar a su valioso recurso humano: los docentes. Por ello se requiere que no solamente sea un edificio que alberga estudiantes y sino un ente vivo del cual hacen parte el personal administrativo, los docentes, los padres de familia y los estudiantes quienes trabajando mancomunadamente hacen efectivo dicho cambio. Al humanizarse las instituciones educativas se da la posibilidad a los estudiantes de reforzar los valores aprendidos en el hogar e incorporar nuevos tales como: la responsabilidad, la tolerancia, la solidaridad, el sentido de pertenencia. Y puede ser un facilitador de verdaderos espacios de socialización con el fin de sensibilizar a los padres de familia sobre la importancia de su papel en la formación de sus hijos y abordar las problemáticas que afectan el núcleo familiar (violencia intrafamiliar, adicciones, prostitución, delincuencia, desplazamiento, carencias afectivas, etc.) para identificarlas y contribuir con su posible solución.

Los docentes, dado que su labor no se circunscribe únicamente a cumplir con un currículo sino que tienen en sus manos la formación de seres humanos, los cuales están aprendiendo no solamente conceptos sino también actitudes. Los niños y adolescentes por medio de la observación e imitación adquieren los valores por ello el docente puede incidir positivamente en el reforzamiento de los mismos por medio de la coherencia e integridad en su pensar, decir y actuar. Adicional a ello es fundamental que enfrenten el reto de comprender, incorporar y llevar a la práctica los nuevos enfoques del aprendizaje por medio de los cuales guiarán a los estudiantes en su educación desarrollando la capacidad: De aplicar los conocimientos adquiridos, de adaptarse a diferentes contextos, de elegir, de la convivencia en la sociedad.

Tomando en cuenta que la familia, los estudiantes, las instituciones educativas, los docentes y en general la sociedad están inmersos en el Estado, quien como ente regulador debe velar por la calidad de la educación, porque se cumplan sus fines y por la mejor formación moral, intelectual y física de los educandos, según el artículo 67 de la Constitución Colombiana. El Estado al tener funciones de regulación sobre la educación puede a través de reformas y de voluntad política contribuir de manera sustancial de manera positiva o negativa a la problemática planteada. Por ejemplo:

Francia realizó su reforma educativa por medio del Decreto del 11 de julio de 2006, en el cual claramente El Estado se compromete en la educación de los niños: “Este texto, nutrido de las reflexiones de la comisión dirigida por Claude Thélot, reafirma el pacto entre la Escuela y la Nación: mediante este pacto, la Nación se compromete a educar a los niños, a darles una sabiduría viva que transmita los grandes legados, que les abra a las realidades de su tiempo y les prepare para salir adelante”(2). Sus postulados son 7 y se les denominan La base común de conocimientos y de competencias: 1) El dominio de la lengua francesa; 2) La práctica de una lengua viva extranjera; 3) Los principales elementos de matemáticas y la cultura científica y tecnológica; 4) El dominio de las técnicas usuales de información y de comunicación; 5) La cultura humanista; 6) Las competencias sociales y cívicas y 7) La autonomía y la iniciativa. Experiencias de este tipo deben ser compartidas y difundidas a todos los actores que intervienen en el proceso de aprendizaje con el fin de evaluar su viabilidad en el contexto colombiano. Actualmente es mucho más fácil ya que los medios masivos de comunicación pueden contribuir a ello.

En entrevista realizada al sociólogo Jorge Enrique Vargas propone: “La solución está en voluntad política, sin temor a la inversión que se deba hacer y mirando países como Corea, por ejemplo, que hizo un enorme esfuerzo económico en educación que le generó un déficit fiscal, pero lo pagó en un año con la productividad que le dio la nueva generación educada. Hoy tiene una gran clase media, un crecimiento de 8% anual y es uno de los países menos endeudados del mundo”(3). Claro que Corea no afronta los conflictos que tiene Colombia a nivel interno, sin embargo dada la importancia de la educación en el ser humano y como un derecho humano contemplado en el artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos el Estado tiene la responsabilidad de viabilizar recursos en pro de ello.  

Para finalizar ¿Los nuevos paradigmas del aprendizaje dejarán de ser simples consultas bibliográficas para convertirse en instrumentos de cambio en el pensar y actuar?

La respuesta la tiene cada uno de los que las conozcan ya que como seres humanos actuamos bajo el libre albedrío. Están allí para ser implementadas no son fórmulas mágicas sino que requieren de compromiso y un gran esfuerzo pues todo cambio implica la voluntad de querer realizarlo y la persistencia para alcanzarlo motivados por el ideal de ver a Colombia en los caminos de la paz.     

En definitiva de lo que se trata aquí es de “la función esencial de la educación en el desarrollo continuo de la persona y las sociedades, no como un remedio milagroso… sino como una vía, ciertamente entre otras pero más que otras, al servicio de un desarrollo humano más armonioso, más genuino, para hacer retroceder la pobreza, la exclusión, las incomprensiones, las opresiones, las guerras, etc.”(4)

(1) VARGAS, Jorge Enrique. http://www.webpondo.org/files_jul_sep_2004/analfabetismo.pdf

(2) DE ROBIEN, Gilles. El Ministro de Educación Nacional, Enseñanza Superior e Investigación Decreto de 11 de julio de 2006: La base común de conocimientos y de competencias. París, a 11 de julio de 2006.  pág. 7.

(3) EL EDUCADOR.COM. Reflexiones sobre la calidad educativa en Colombia. Entrevista con Jorge Enrique Vargas. http://www.eleducador.com/col/contenido/contenido.aspx?catID=107&conID=224  Lunes, 12 de noviembre de 2007. Pág. 3.

(4) TURBAY RESTREPO, Catalina. El derecho a la educación. Desde el marco de la protección integral de los derechos de la niñez y de la política educativa. http://www.unicef.org.co/pdf/educacion.pdf. Bogotá: 2000  pág. 21.

15 de octubre de 2010

HUELLAS EN EL TIEMPO


Recordando la época de colegio, creo que a muchos la mención de la asignatura Ciencias Sociales o Historia nos causaba un fuerte bostezo y se daba ese dilema y  cuestionamiento: ¿por qué tengo que memorizar fechas, nombres, sucesos que ocurrieron hace mucho tiempo? ¿Para qué me sirve? Hoy en día asumo que se sigue presentando esta situación entre los estudiantes adolescentes.
 
Pero por qué pudiese ser importante reflexionar sobre ello. Si cada uno de nosotros en su día a día debe afrontar diversas circunstancias (carestía en los alimentos, en los servicios públicos, en la educación, dilemas sentimentales, conflictos familiares, laborales, etc…) que absorben nuestra existencia. Entonces que importa qué paso hace 3.000 años ó 60 años, ó incluso ayer.
 
Sin embargo,  si uno se remite a hechos del pasado para ello citaré dos ejemplos: un personaje llamado Espartaco, (Tracia, 113 a.C.. – Lucania, 71 a.C.). Hay una película y recientemente (Marzo) en de History Channel (HC) presentaron una miniserie sobre su vida.
 
En nuestra Colombia, menciono a Jorge Eliécer Gaitán, hombre que fue asesinado hace 60 años de quien conozco poco e igualmente se le realizó un documental por HC (parece que soy fan de este canal). Estas palabras fueron dichas por él: “Sólo os pedimos la defensa de la vida humana, que es lo menos que puede pedir un pueblo”. Palabras que aún cuando fueron dichas hace seis décadas siguen teniendo la misma contundencia en nuestra realidad actual.
 
Tanto el uno como el otro vivieron en siglos y épocas totalmente distintas uno cuando gobernaba el Imperio Romano; el otro en el siglo XX, donde los países más industrializados se disputan la hegemonía económica. Al conocer sobre sus vidas se da uno cuenta que muchos problemas actuales (trata de personas, pobreza, discriminación,…) también eran los mismos de ese entonces. La humanidad en más de 3.000 años de existencia no ha podido darles solución, sino que por el contrario más seres humanos los padecen y además hay que sumarle los problemas ambientales (contaminación, calentamiento global, etc.).
 
La historia es la memoria de los pueblos, contada desde diferentes perspectivas ya que está supeditada a las realidades de los diversos actores de cada hecho, pero sobre todo a los intereses de quien ostente el poder. Por tanto, podemos encontrarnos con diversas versiones en este insondable mar de acontecimientos, sin embargo de forma avasalladora emergen hombres y mujeres cuyas visiones de vidas se adelantaron al tiempo y aún cuando la guadaña de la muerte se llevó sus cuerpos;  lo extraordinario de su actuar, de sus ideas y pensamientos se mantiene vivo.
 
Por tanto, he ahí la relevancia de los hechos históricos, así que lo cuestionable es la forma cómo se enseña y se trasmiten; la historia es el puente para conectarnos con nuestras raíces y que toda esa experiencia de vida de quienes nos antecedieron sea fuente de aprendizaje para no reincidir en los mismos errores y a su vez  un faro que guíe los derroteros de la humanidad con el fin de lograr un mejor mundo para las nuevas y futuras generaciones.
 Ahora bien, no todos tenemos la propensión para estos temas pero podríamos iniciarnos con nosotros mismos, cada uno tiene su propia historia y un origen único sería sumamente interesante realizar el viaje a nuestro pasado familiar para conocer ¿cómo fue nuestra llegada a este mundo? ¿cuáles fueron las vivencias de nuestros padres, abuelos y demás ancestros? Y luego develado nuestro misterio queramos continuar con otros más…

(Redactado Abril 17 de 2008)