"Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio". Proverbio hindú

17 de julio de 2011

Amigos silenciosos

Amanece y cada cual se prepara para vivir otro día más de su existencia. En la premura con que vivimos les invito a que hagan un alto y se pregunten ¿qué consideran esencial para su existencia? Asumo que habrán innumerables respuestas, escríbelas y luego escoge tan solo tres de ellas.

Ahora bien según expertos dicen que: “Podríamos sobrevivir semanas sin alimento, días sin agua, pero sin oxígeno sólo podríamos sobrevivir unos minutos”. Siendo más precisos hay una regla según la cual se vive 3 minutos sin oxígeno, 3 días sin agua, 3 semanas sin alimento, esto depende de la persona ya que existen casos en que se ha rebasado los límites mencionados. Luego de lo expuesto comparemos la lista de cada cual y constatemos si entre lo elegido se encuentran: el oxígeno, el agua o los alimentos.

¿Por qué les he invitado a hacer esta reflexión?, por una sencilla razón: cuando pensamos en existencia inmediatamente la asociamos a necesidades de bienes o servicios que la sociedad de consumo ha ido creando; es el momento de tomar conciencia sobre lo que realmente es imprescindible para la vida en nuestra casa: La Tierra.

En esta ecuación: oxígeno, agua y alimento hay unos amigos silenciosos que han estado trabajando incansablemente desde hace mucho tiempo, aportando el privilegio de la vida a todas las criaturas, desde el más pequeño hasta el más evolucionado y racional pero su ayuda es imperceptible a los ojos de las personas.

Allí en su mustio silencio nos regalan en primer lugar un elemento vital para el planeta Tierra: Oxígeno. Se nos ha olvidado que respiramos y sin él se extinguiría la gran mayoría de los seres vivos. En segundo lugar: participan directamente en la conservación de las fuentes de agua. Y para terminar: proveen de cobijo, alimento y también embellecen nuestro entorno. Ellos dan todo de sí y no reclaman nada

Estos maravillosos amigos son: los integrantes del mundo vegetal, en todas sus extraordinarias formas y especies. Y sin embargo a pesar de lo valiosos que son, el hombre en su afán desmedido de riqueza los ha ido destruyendo sin importar las graves consecuencias y el desequilibrio que ha creado tanto para sí como para las futuras generaciones.

Recientemente se realizó en Bali la cumbre sobre el cambio climático, y aún cuando no es un asunto de solo palabras o que quizás pudiese suceder sino que es palpable y evidenciable, lo estamos viviendo, algunos de los asistentes no querían comprometerse con las medidas que se deben tomar para reducir el impacto de los efectos de los gases contaminantes.

Las normas y leyes son fundamentales pero no se trata de si se infringe o no, o si se cumple o no. Se trata de la vida de todos los que habitamos en este planeta. Esta civilización será recordada, claro si lo somos, no por sus avances en la tecnología sino como la que puso en peligro de extinción el Planeta Tierra: por convertir ríos cristalinos en cloacas, tierras fértiles en desiertos, aire puro en viciado, destrucción de ecosistemas…

¿Qué hacer?, me remito a una frase de la canción llamada Mama Tierra, del grupo Macaco el cual desconocía: “No se trata de romper ventanas, ni farolas, ni de caras mejor romper conciencias equivocadas”. Esa es la respuesta. Y cada uno en su vida cotidiana puede hacerlo. No es tarea fácil pues el cambio de conciencia exige de nuestra parte responsabilidad y compromiso no por un día sino de aquí en adelante.

(Redactado, Diciembre 19 de 2007)

Los sueños se pueden hacer realidad

La siguiente frase es del talentoso y visionario Benjamín Franklin: “Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto, escribe cosas dignas de leerse o haz cosas dignas de escribirse”. Reflexionando al respecto, la humanidad ha tenido ejemplos de vida representados tanto en hombres como en mujeres los cuales han sido motivo de inspiración y sus logros han trascendido a través de los tiempos, dejando como legado la esperanza de que el ser humano está dotado de cualidades y valores que los magnifican.

He querido por medio de este artículo relatar los logros de un hombre que a pesar de la adversidad pudo superar los obstáculos y alcanzar su sueño personal. Un niño de origen campesino, de familia con pocos recursos económicos, el cual solo pudo cursar hasta 2 primaria: aprendió a leer y a escribir. Sólo contaba con esto para cambiar el rumbo de su vida. A la edad de 10 años empezó a trabajar como mandadero (ir por la leche, recoger leña, llevar almuerzo a los obreros), y aun cuando no le fue posible recibir una formación académica se habituó a la lectura, cuando le pagaban su salario, siempre destinaba una parte para comprarse sus novelas de vaqueros, de esta manera inició su gusto por leer. Desde muy joven descubrió su pasión por las máquinas agrícolas (tractores, máquinas cortadoras de arroz o combinadas, etc.), su primera motivación fue aprender a conducirlas, para ello se contactó con el administrador de la finca donde trabajaba y éste le propuso inicialmente leer los manuales de operario. Ante esta propuesta no se amilanó al contrario se dedicó en las horas de la noche e incluso de la madrugada a leerlos, a la luz de las velas, pues en ese entonces no se contaba con luz eléctrica. Su jefe pensó que lo iba a desmotivar en su deseo, ya que no estaba permitido enseñar a los trabajadores de la finca, se sorprendió al ver que cumplió con la tarea asignada. Teniendo en cuenta su dedicación y cumplimiento le permitió iniciar el aprendizaje en forma práctica. Empezó con el tractor, fue tal el entusiasmo del joven que en poco tiempo ya tenía dominio de la máquina. Posteriormente se convirtió en operario de máquinas cortadoras de arroz. Al contar con el conocimiento sobre cómo debía manejarlas y sus cuidados técnicos pudo obtener el máximo provecho de esta oportunidad.

Un día observó la reparación de una de estas máquinas, ante lo cual quedó fascinado. Interrogó a quien estaba realizando dicha reparación. De esta plática surgió una nueva meta que alcanzar: aprender a repararlas. Era difícil y no sería inmediato el logro de esta meta, habría que dedicar tiempo y ser constante. Como dicen se puso manos a la obra, cada vez que iban a reparar una máquina aprovechaba para observar y empezar hacerse una idea sobre el trabajo al cual quería dedicarse de ahora en adelante. Conoció a un señor a quien le comentó su anhelo de aprender. Él le dijo que le enseñaría lo básico, pero a cambio le ayudaría sin remuneración económica mientras duraba su aprendizaje. El beneficio que recibiría sería aprender el oficio. Luego cuando dejara de ser aprendiz, podría continuar con él o trabajar de su propia cuenta. Aceptó el trato. En su deseo por aprender más cada día no se conformaba con lo que su tutor le enseñaba, investigaba si los propietarios de estas máquinas conservaban los manuales instructivos destinados a quienes las reparaban, por medio de ellos comprendió el funcionamiento de cada una de las partes que la conformaban y muchos otros aspectos técnicos. Así descubrió que la lectura era otro elemento importante en la consecución de su sueño. Sumado a esto su perseverancia, responsabilidad, honestidad y puntualidad para llevar a cabo cada trabajo, le permitieron convertirse en un mecánico de maquinaria agrícola muy conocido y respetado, logrando así mejorar no solo su nivel de vida sino también su calidad tanto para sí como para su familia. En el transcurrir de su vida mantuvo el hábito de la lectura por medio de la cual enriqueció su mente y espíritu. Actualmente este niño cuenta con 65 años y aún se mantiene activo laboralmente.

Este breve relato es un tributo a mi padre, quien como el artesano que transforma la arcilla en bellas obras así él transformó su vida; un hombre que en su pequeño universo ha logrado sentar un precedente y demostrar que las limitaciones económicas, sociales e incluso físicas no deben considerarse obstáculos para hacer realidad los sueños. Lo que limita realmente es la actitud que se asume ante el devenir de la vida. Las adversidades son el momento propicio para descubrir el potencial que cada cual tiene.

No debemos dejar de soñar, convirtamos los sueños, ya sean de índole personal o colectivo, en el motor de nuestra existencia y sobre todo luchar por convertir cada uno sus sueños en una hermosa realidad. El camino a recorrer será diferente para cada persona, ya que los sueños se asemejan a las semillas, cada una requiere distintos cuidados; quizás algunos tendrán que esforzarse más que otros, o tal vez el tiempo no esté a favor, ¿quién lo sabe? Pero esto no debe desanimarnos en el propósito de llegar a esa anhelada meta. Por ello actuemos, hay que propiciar las oportunidades o sino éstas no se darán. Cada paso que se dé en pos de nuestro propósito desencadenará toda una serie de circunstancias que favorecerán el logro del mismo. Cada uno posee el potencial necesario para lograrlo, busquemos en nuestro interior y descubriremos que tenemos valiosos tesoros los cuales serán el abono para que la semilla germine. Entre estos están la fe, el amor a lo que se hace, el deseo de aprender cada día, la confianza en nosotros, la perseverancia, la responsabilidad, la honestidad, el espíritu emprendedor…

Para finalizar tengamos presente que el único instante en el cual digamos: “No pude lograr mi sueño” sea el momento de nuestra partida, antes no.

(Redactado, Octubre 25 de 2004)

¿Y el nombre qué?

Cuando se recibe la noticia que un ser humano viene en camino inmediatamente sus padres piensan ¿qué nombre le pondremos?

Si retrocedemos en el tiempo descubrimos que en nuestras familias se tenía la tradición de colocar el nombre del Santo que aparecía en el calendario, o en honor a un familiar querido; Actualmente con la globalización, se tienen en cuenta otras alternativas: los personajes de una serie de televisión, de cantantes, de futbolistas sobre todo los nombres extranjeros de origen americano y difíciles de pronunciar, esos gustan más. Aunque hay quienes recurren a su creatividad y con la combinación de las letras obtienen unas rarezas de nombres. Todo para evitar que su hijo (a) sea del común, por ello es preciso innovar aún cuando en algunas ocasiones se pueda cuestionar su decisión, considerarla no muy acertada y hasta arbitraria: ¿es inaudito que me hayan colocado Casimiro, soy el hazme reír de todos, además uso lentes? Ó ¿Por qué mi abuelita se tenía que llamar Cira Cástula, que hice para merecer ese nombre? Tranquilos eso tiene remedio el Estado permite el cambio de nombre, asunto resuelto.

Ahora bien, hay que tomar en consideración que después de todo ese trabajo que se han tomado los progenitores de consultar el árbol genealógico de la familia, en el Internet, en la televisión, y hasta recurrir a su inventiva resulta que sus hijos con el paso del tiempo permiten que otros los nombren de cualquier modo y entonces surgen los famosos apodos.

Algunos son apodados con nombres de animales: gato, perro, loro, pajarita, bocachico, mono, zorra, gallina, mojarro… Ante este zoológico ha de uno suponer que tiene algún tipo de connotación o finalidad: ¿será el reflejo de su conducta o personalidad? o también con adjetivos y sustantivos que tienen o no relación con el aspecto físico: flaco, gordo, negro, mocho, tuerto, gocho… Están los que les llaman por su lugar de origen: rolo, paisa, costeño, boyaco, pastuso. Lo anterior es tan solo un ejemplo pues existen muchas otras formas de renombrar a las personas. Sin embargo, últimamente he notado, sin ánimo de generalizar, que tanto jóvenes como adultos (independiente del sexo, nivel educativo, social y económico), están adoptando expresiones para nombrarse que hace un tiempo eran consideradas una falta de respeto: “Hola marica”… “Que más hip…”.

Es cierto que existe la libertad de expresión, y cada quien puede hablar como lo desee. Pero si se reflexiona por un momento y se escucha atentamente lo que se dice, no es más agradable a los oídos que pronuncien el nombre de uno, es como una canción propia y digan por ejemplo: "Hola José" o "Hola Fernanda". Si, te saludan a ti, a ese ser exclusivo e irrepetible. Ese nombre tiene un valor incalculable, tiene una historia, pertenece a tus raíces.

Así que mi invitación es a darle la merecida valía a nuestro nombre, a decir: Yo me llamo NOMBRE y me fascina escucharlo pronunciar. No me cambies mi canción ya que fue dada con amor y me pertenece.

(Redactado, Octubre 11 de 2007)

El deseo de escribir

El deseo de escribir ha nacido en mí, pero lo he postergado tantas veces pues al verme frente a la hoja en blanco todas aquellas ideas que dan vueltas en mi cabeza, se desvanecen…

Cuando me encuentro en mis cavilaciones llegan a mi mente tantas palabras, todas revoletean coquetamente como mariposas que se posan sobre las flores en busca de la miel… y qué miel deseáis les pregunto, y en un solo coro dicen:

- ¡escríbenos!, ¡escríbenos!, no temas hazlo, permítenos tomar forma y vida en esa hoja de papel, queremos ser conocidas tal vez no seremos aceptadas pero ese no es el fin…

Entonces nuevamente les pregunto: - ¿no les importa si no son aceptadas?. -Por supuesto que todas deseamos llegar a la mente de cada ser humano que nos lea, pero cómo complacer a cada ser humano, si son mundos distintos, con visiones de vida de acuerdo a sus vivencias. Así que no te preocupes por complacerlos a todos. Escribe por el placer de convertir en realidad tus pensamientos, que todas esas ideas vayan asumiendo la identidad que les corresponde. Danos vida, lo demás no depende de ti….

Creo que he llegado a un callejón sin salida, se me acabó la inspiración, ¡horror! Qué hago, o mejor dicho cómo continúo… auxilio, dónde están mariposas de colores, a dónde han ido, no se escondan por favor regresen.

- Fue un buen intento, no te preocupes lo importante es comenzar ya tendrás oportunidad de volver a intentarlo. Pero eso si, con el compromiso de tomarlo como un ejercicio, el ejercicio de la escritura. Y recuerda con el ejercicio constante se va perfeccionando el arte.

(Redactado, Julio 27 de 2004)

El vuelo de la mariposa

Tendida sobre la hierba Azucena observaba absorta las nubes, las cuales iban tomando formas diversas: centauros, dragones, caballeros con armadura, delfines, carruajes… Esbozó una sonrisa y dijo en voz alta: -que imaginación tengo, pero de momento no me sirve más que para distraerme. No encuentro el tema para mi ensayo.

Dirigió su mirada alrededor y observó a unos niños que estaban jugando con una pelota cerca de ella. En ese instante el pasado llegó sin previo aviso y se vio así misma gritando de felicidad. Cuantas tardes memorables disfrutó en este parque, con su grupo de amigos (Sandra, Clara, Alberto, Leonardo, Lucy).

La voz de una mujer, llamando a sus hijos, la trajo nuevamente a su presente. Miró el reloj: 4:50 p.m.

- Debo irme. Otra tarde, sin una idea. Quién entiende al ser humano (creo que no debo generalizar, sino decir yo), cuando se le limita siente que es prisionero y se queja que no tiene la libertad de hacer lo que realmente quiere. Y cuando se le da la libertad, llega a la conclusión que no sabe qué hacer con ella y desearía tener algo o alguien que le orientara, que paradójico es esto.

Se levantó, y respiró profundo, queriendo llenarse de aire y así poder elevarse, como lo hacen las aves. Pensó: que grato sería tener alas como ellas y volar, para ver desde lo alto el paisaje de mi ciudad o el mar, las montañas…. Creo que si me dieran a elegir el tipo de ave, escogería ser un ave migratoria.

- Tal vez en la noche, pueda comunicarme con mis musas… o mejor llamo a mi querido amigo…, no, mejor no. No deseo molestarlo, además este es mi trabajo: pensar el tema. Si el fin de semana no logro concretar sobre lo que voy a escribir, le llamaré.

La tarde era fresca, el viento soplaba suavemente. Azucena se dirigió a toda prisa a su casa, se le había olvidado que debía cubrir el turno de las 7:00 p.m. de su amiga Clara. Y no se percató que sus musas le estaban susurrando lo que tanto anhelaba. De pronto, el viento soplo tan fuerte que la obligó a detenerse junto a un árbol. Nuevamente reanudó su marcha, observó a una niña que trataba de salvar a una mariposa, la cual estaba en el suelo y podría ser pisada por alguien. Al aproximarse la niña, la mariposa alzó vuelo, y fue sorprendida por un pájaro que estaba oculto.

La niña empezó a llorar, su mamá se acercó. Y Azucena escuchó lo que le decía la niña:

- Mamá no quería que se la comiera, solo deseaba protegerla, fue mi culpa. Ella estaba escondiéndose del pájaro malo, y al acercarme la hice volar y él se la comió. Pobrecita…

- Ya mi niña, tranquila. Me hablas de quién, de un insecto…

- No mamá, de la mariposa, tan linda sus alas eran azules. Toda la tarde estuve con ella, la vi comer de las flores y la seguí por el parque. Cuando se paró en el suelo pensé que se había cansado. Quería agarrarla y ayudarla a caminar. Pero se la comió el pájaro…

- Cálmate corazón. Ten presente que ella es una mariposa y los pajaritos se alimentan de ellas. Así que tarde o temprano iba a ser ese su destino o quizás otro animalito se la comería. Ven, no tuviste la culpa.

La niña se abrazó a su mamá y al parecer la explicación que le dio no la calmó.

Azucena reanudó su marcha, y se fue pensando en lo sucedido. La niña lloraba por la mariposa, al estar con ella toda la tarde se convirtió en parte de su instante, no era un simple insecto. Era su amiga, la mariposa de alas azules. Lloraba su ausencia, su muerte.

La muerte, es un hecho inevitable que nos ronda día a día y que aún no estamos preparados para afrontarlo. Es parte de nuestra existencia. Lo doloroso no es en sí la muerte sino las circunstancias que la rodean, el momento, el lugar, el tiempo.

La muerte es como el vuelo de la mariposa: nos elevamos y somos absorbidos por el Universo, nuestro cuerpo se transforma y se integra a todo lo que nos rodea.

(Redactado, Enero 10 de 2006)

¿VER O LEER?

Cada día los medios de comunicación suministran información de distinta índole: económica, política, social, científica, de farándula, etc.; Ante tal avalancha cada quien le dará la importancia o relevancia que considere desde su perspectiva personal. Sin embargo, en este trasegar considero que es fundamental hacer un alto y reflexionar sobre lo que nos dicen, la forma cómo lo dicen y su finalidad. Estableciendo así un criterio propio para discernir y no tener una visión sesgada de la realidad.

Aunque puede ser un tanto dispendioso detenerse y buscar varias fuentes de información, y no una sola; este ejercicio es comparable como cuando ante el diagnóstico de un médico, se solicita la opinión de dos o tres para cerciorarse de él. Así que igualmente lo podemos aplicar a cualquier tema tratado por los medios de comunicación.

Vivimos en la era de la información, y ellos directa o indirectamente están moldeando nuestra existencia; sobre todo el de mayor impacto que es el audiovisual (Televisión). La gran mayoría de hogares sobre el planeta Tierra cuentan con un aparato de televisión. Sin embargo, no se puede afirmar que lo que se ve en la T.V. es el reflejo de la realidad. Por ello, invito a quienes puedan contar con otras fuentes de información que recurran a ellas sobre todo las escritas (Libros, periódicos, artículos de Internet, etc.)

Y, ¿por qué la ESCRITA?. La respaldo con las siguientes afirmaciones:

“La lectura implica la participación activa de la mente y contribuye al desarrollo de la imaginación, la creatividad, enriquece el vocabulario como la expresión oral y escrita”

(http://www.psicopedagogia.com/importancia-de-la-lectura)

“La lectura no solo proporciona información (instrucción) sino que forma (educa) creando hábitos de reflexión, análisis, esfuerzo, concentración... y recrea, hace gozar, entretiene y distrae

(http://www.apoyolingua.com/LAIMPORTANCIADELALECTURA.htm)

Las palabras que he resaltado indican aspectos importantes que ayudan a forjar un criterio propio. Ahora viene a mi mente un lema que he visto en la televisión que dice: LEER LIBERA. Indudablemente, es así, ya que al tener la capacidad de análisis y de reflexión es posible ver más allá de las apariencias y darle el verdadero sentido a toda información que llegue a nosotros.

(Redactado Julio 27 de 2008)